jueves, 7 de abril de 2011

El adolescente y la familia

Las etapas del CICLO VITAL DE LA FAMILIA son: DESPRENDIMIENTO, ENCUENTRO, LOS HIJOS, LA ADOLESCENCIA, RE-ENCUENTRO, VEJEZ. Existen 4 áreas en cada etapa: identidad, sexualidad, economía y fortalecimiento del Yo.

ETAPA DE LA ADOLESCENCIA:
Esta etapa es particularmente difícil porque:
1.         Hay con mayor frecuencia problemas emocionales.
2.         Los padres se ven obligados a revivir su adolescencia, aun cuando ya se encuentran en la madurez.
3.         Los abuelos se encuentran en la edad crítica, ya con incapacidad de mantenerse, se avecinan la soledad y la muerte; ésta es otra fuente de preocupación para los padres.

ÁREA DE IDENTIDAD:
Puede haber sentimientos de rivalidad o de inferioridad (minusvalía). Existe el peligro para los padres de ser confrontados con ídolos, amigos, líderes. Se tambalea su identidad por confrontación propia. Otro peligro es el de la PÉRDIDA DEL TRONO. Además, el sistema familiar tiene que cambiar, hay una separación y alejamiento emocional por parte de los hijos. Los padres deben poder compartir, expresar sentimientos y contar con el apoyo mutuo de esposa y esposo para que la familia no se desintegre.


INTERNALIZACIÓN E IDENTIDAD:
Marcia ha tratado de determinar las formas por las cuales los compromisos (ocupación o conjunto de creencias) ayudan a los adolescentes a formar su identidad. Establece cuatro niveles o categorías de identidad:
1.         LOGRO DE IDENTIDAD: Después de una crisis en la cual la persona ha gastado gran cantidad de esfuerzo buscando activamente elecciones, ahora expresa un fuerte compromiso.
2.         CERRAZÓN: Esta persona ha hecho compromisos, pero en vez de pasar por una crisis, ha aceptado los planes de otras personas  (familia).
3.         DIFUSIÓN DE IDENTIDAD: No compromiso. Esta persona puede ser un joven busca placeres (play-boy), que evita activamente comprometerse; o alguien que se deja llevar, sin rumbo, sin metas.
4.         MORATORIA: Todavía en crisis, esta persona se encamina al compromiso y probablemente logrará identidad.

   Los adolescentes pueden expresar su confusión actuando impulsivamente, comprometiéndose en cursos de acción pobremente pensados o regresando a comportamientos infantiles para evitar resolver conflictos. Erikson recalca que el esfuerzo del adolescente para lograr sentido del Yo y del mundo, contribuye a fortalecer el ego del adulto maduro.

Señala dos aspectos de la conducta que tienen un significado especial en la búsqueda de identidad: el papel sexual y la elección vocacional u ocupacional.


Un adolescente que no puede dominar la confusión de papeles -o posponer las elecciones que conducen a la formación de identidad con una Moratoria Psicosocial positiva- puede tratar de resolver el conflicto interno escogiendo lo que Erikson conoce como "Identidad Negativa".  
el adolescente expuesto a demandas contradictorias sufre confusiones, lo que puede incrementar su ansiedad. Y la presencia de varias figuras autoritarias, cada una de las cuales exige obediencia, puede impedir que el adolescente luche por la autonomía y la independencia.

ROL DE LOS PADRES Y PERSONALIDAD DEL ADOLESCENTE.
En un ambiente estable, el adolescente se sentirá seguro de que las tareas que tiene que dominar y las habilidades que ha de aprender tienen su importancia para el tiempo venidero.

La enseñanza de autodisciplina y autocontrol dependen de la edad del niño. Debe haber un margen óptimo de control por parte de los padres en cada nivel de edad. Si el control es excesivo puede provocar sumisión, timidez o rebelión. Si es escaso da origen a la inmadurez e irresponsabilidad.

Los mecanismos de autoridad de los padres son el PODER cuando los hijos son niños, y la RAZON cuando son adolescentes. En esta etapa deben defender directivas sobre bases racionales y ejercer el poder de manera limitada con la finalidad de ajustar diferencias.







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